martes, 17 de mayo de 2011

Una ciudad donde hay mas perros que niños

Por compañía, por sustitucion familiar, para ligar o simplemente porque esta a la moda, lo común de Barna es ver como por las calles abundan más los doggys que los chiquillos. No importa el barrio por el que camines, seguro habrá un parque y una tienda para estos acompañantes de cuatro patas.

Lo fuerte no es ver como muchos de estos peluditos viven mejor que sus amos sino que casi todos ellos tienen mejor vida y humor que sus liados y responsables dueños, que dicen que están agobiados cada días más " debido al estres de ésta ciudad". A mi no me molesta compratir las calles, tiendas y restaurantes con ésta nueva entidad social Barcelonés, siempre y cuando levanten del piso sus rastro particular. En la misma linea de idea debo decir que me llama poderosamente la atención, el hecho que nos lleva a concluir la veracidad de un mito que cada vez toma más fuerza y es que al parecer es mucho más sencillo tener un perrito para saciar la necesidad de cuidar de algo y peor aun hasta para disfrazar alguna dependencia afectivas, que muchos no quieren asumir, en fin.

Particularmente quiero un perro que mueva la cola cuando me vea llegar, que mueva la patita cuando le rasque la panza, que ladre cuando gente extraña se me acerque y sobre todo que me vea con esos ojos de cariño que sólo estos amiguitos saben poner. Mi pregunta es por qué rayos yo si tengo claro que quiero un novio que se porte como un lindo perro? , claro que tengo la respuesta, es por eso que sólo le pido a la vida que me escoja un perro que esté muy lejos de parecerse a un chiguagua.....

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